LA COMUNICACIÓN EN LA  PAREJA Y EN LA FAMILIA

 

La familia es una escuela personal y social. El niño aprende de jóvenes y de adultos. De ahí que sean tan interesantes y formativas las familias numerosas en las que todos aprenden de todos. "YO NO CAMBIARÍA A MIS 8 HERMANOS Y HERMANAS POR NADA DE ESTE MUNDO. DE MIS PADRES Y DE ELLOS HE APRENDIDO CASI TODO LO QUE SE ACERCA DEL HOMBRE EN SOCIEDAD". Esto lo afirma el filósofo ALEJANDRO LLANO, uno de los pensadores actuales con mayor proyección de futuro, como lo ha demostrado en las tesis apuntadas en su último libro EL HUMANISMO CIVICO. Contiene ideas tan geniales, que, como acierte a divulgarlas, está llamado a convertirse en uno de los pensadores hispánicos más importantes de los próximos años.

 

Yo pensaba que el genial filósofo casi todo se lo debía a las muchas horas de biblioteca..., y, como resulta que no es así y que, como el confiesa, ha sido , su familia la causante de casi todo el borbotón de su filosofía, y, que solo el otro poquito que falta lo ha puesto él con su esfuerzo, uno no puede por menos que exclamar la tan típica frase "VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ". Y eso por justicia y por representar en esa mujer, madre de 9 hijos. los méritos de toda la familia de Los Llano, que tan bien le enseñó al filósofo Claro, que se podía pensar que tal reconocimiento a la familia queda muy poco "filosófico" y, desde luego. poco moderno.

 

 Y es que algunos se empeñan en hacernos creer que la familia es de “derechas”; naturalmente, la familia de un señor con una señora abiertos a la vida y hasta que la muerte los separe. Porque para estos mismos, todos los demás arrejuntamientos son "TIPOS ESPETABLES DE FAMILIAS" -le dicen siempre en plural-, tales como UNO CON UNO, O UNA CON UNA, O UNO CON SU PERRITA DE PELUCHE, O UNA CON SU OSO WINNI POOH, y así... hasta el infinito de posibilidades combinatorias. .

 

Nadie está obligado a contraer matrimonio, pero una vez contraído, todos están obligados a cumplir sus leyes. Quien contrae el matrimonio, NO CREA, NO INVENTA el matrimonio, del mismo modo que el nadador no inventa la naturaleza o las leyes del agua o de la gravedad. Por consiguiente, no es el matrimonio el que debe plegarse a su arbitrio, sino SU ARBITRIO AL MATRIMONIO. Lo que debe decidir si un matrimonio está muerto o no, es la esencia de la cosa, los datos de hecho y no los deseos de las partes litigantes.

 

 Antes de dar a conocer al autor de esta cita, quiero manifestar que dichopersonaje y su doctrina me interesaron en un principio de mi vida universitaria aproximadamente en 1969, cuando muchos de mis compañeros eran marxistas, algunos hoy felizmente ya reconvertidos en engranajes de poder o de fama (Piqué, Bubianes, Llach...)...

 

"PERO POR MÁS QUE DIGAN, A CADA UNO LO SUYO Y POR ESO LA FAMILIA NATURAL NO ES NI DE DERECHAS NI DE IZQUIERDAS... LO MISMO QUE EL DIVORCIO, QUE TAN POCO ES NI DE UN LADO NI DE OTRO Y NI SIQUIERA ES CENTROREFORMISTA, POR MÁS QUE ESTE VERTEDERO IDEOLÓGICO AGUANTE TODO LO QUE SE LE ECHE... LA FAMILIA ES SENCILLAMENTE HUMANA Y TODO LO QUE LE ATAQUE O COMBATA ES INHUMANO...”. Perdón, que se me olvidaba: la cita es de CARLOS MARX.

Publicó estas líneas en LA GACETA RENANA, el 19 de diciembre de 1832.

 

Con esta idea que asumo totalmente y que quienes me conocen saben que comparto totalmente, mi defensa de la familia ha hecho que durante tantos años de mi estancia en México me haya dedicado muy en serio a defender a la familia, al matrimonio, a ayudar a la gente a comprender sus sentimientos y a intentar construir relaciones de amor auténtico, algo sé, sin duda de cómo estructurar una vida en pareja. Por eso quiero hablar de ello.

 

 Yo creo en el amor. Pero estoy convencido de que la mayoría de las personas tienen problemas de amor consigo mismas y con los demás. Cuando ustedes se casan, se sienten felices, llenos de seguridad, de esperanza. De disponibilidad, no por superficialidad, o porque no se dan cuenta de las dificultades que van a encontrar o de las respectivas y diversas personalidades; sino porque están convencidos de que LA FUERZA DE SU AMOR, LO SUPERARÁ TODO.

 

 Y sin embargo, en buena parte de los casos no es así.

 Una profunda soledad separa hoy a la mayoría de los cónyuges, incluso a aquellos que se quieren.

 

Estas palabras quieren dar una esperanza a todos aquellos que creen en el matrimonio, pero no quiere que sea como un manual con reglas para hacer revivir simplemente una relación de pareja. Este tipo de métodos y recetas no obtiene ningún resultado; La gente necesita algo que le haga entender QUIEN ES Y COMPRENDER AL OTRO EN SU INTEGRIDAD.

 

 Al principio, en la fase de enamoramiento y después, cuando en general, todo marcha bien, los cónyuges se intercambian sentimientos de ternura, delicadeza, pasión y erotismo. Pero cuando empiezan las dificultades (y todas las relaciones, sin exceptuar una SOLA, se encuentra tarde o temprano momentos difíciles), se olvidan los momentos bellos, felices y serenos.

 

SE OLVIDAN DE AMARSE.

 

En estos casos, en general, se piensa en uno mismo, se ven sólo las propias razones y los errores del otro la atmósfera conyugal se enrarece y se convierte en lugar de ulteriores enfrentamientos. A menudo, por otra parte, para reducir la tensión, llegan a conciliarse, pero sólo superficialmente, procurando no tocar o no analizar los motivos que constituyen la causa desencadenante.

 

Hay que tener valor y afrontar las cuestiones que siguen abiertas, sin resolver, tratando de profundizar de reencontrar juntos una solución. Por desgracia, muchas parejas, tratan de olvidar el problema por miedo a empeorar la situación o descubrir una verdad incómoda. No quieren ver al otro tal como es. Prefieren idealizarlo, mantener una imagen de la pareja que no les haga pensar, que no les ponga el crisis, en discusión. O bien, no quieren verse a sí mismos tal como son.

 

Yo estoy convencido, en cambio, de que hay que identificar, aceptar y  resolver los problemas. En caso contrario, antes o después, los problemas sin resolver reaparecerán y, con el paso del tiempo, serán cada vez más difíciles de resolver. Por otro lado, las situaciones OBVIADAS, OCULTAS, LATENTES... .

envenenan la relación: De un modo u otro, falsean e! matrimonio, lo vacían de sentido.

Por eso, lo primero que hay que hacer es AUMENTAR LA CONSCIENCIA PERSONAL SI SE QUIERE VIVIR EN PARE]A TODA LA VIDA.

Sólo así con una tasa reducida de neurosis, se podrán comprender los problemas, se tendrá la capacidad de aclararlos, se encontrará la fuerza para superarlos. No existen recetas preconfeccionadas para construir una relación feliz. Cada caso es particular. Nadie puede ayudar a una persona si no quiere ser ayudada. EL MATRIMONIO ES UN PUNTO DE PARTIDA, NO DE LLEGADA.

 

Una cosa es cierta en todo caso: LA FELICIDAD Y LA SERENIDAD CONYUGAL NUNCA VIENEN DADAS O REGALADAS, SINO CONSTRUIDAS. Quien cree qué el amor entre dos personas puede existir sin consciencia o responsabilidad individuales es un iluso.

El amor no puede reducirse a un evento milagroso.

Es una capacidad personal, una cuestión de trabajo PSÍQUICO Y ESPIRITUAL entre personas.

 

El resto, la atracción física, el encontrarse bien juntos, etc. Aunque importante, si no es desarrollado o inscrito en un proyecto de crecimiento no pertenece a esta dimensión.

 

Si los componentes no colaboran, comparten, comunican ni crecen juntos, a mi entender, no pueden considerarse casados. No nos hagamos ilusiones: EL MATRIMONIO, SI SE ABANDONA ASI MISMO SE MUERE. NO VIVE.

 

LA COMUNICACIÓN CONSTRUCTIVA.

 

 Creo que las psicologías femeninas y masculinas son muy diversas entre sí y que esta profunda diferencia de vivir consigo mismo, con el otro Y con el mundo circundante es la verdadera razón de la inmensa mayoría de los conflictos conyugales. .

Vivir juntos, día tras día, con psicologías diversas, agudiza inevitablemente el SUFRIMIENTO, la INTOLERANCIA, la INCOMUNICABIUDAD, la INCOMPRENSIÓN entre los cónyuges.

 

La primera cosa que no ha de olvidarse, es que el matrimonio conlleva siempre dificultades, crisis, conflictos, problemáticas entre el uno y la otra. Comenzar a vivir juntos con la certeza de que se deberá afrontar la comunicación con una persona del otro sexo, con mentalidad, expectativas, esperanzas, sueños, deseos completamente diversos de los propios, es el modo más inteligente para adentrarse en la vida matrimonial. . .

 No hay duda de que LA COMUNICACIÓN ES EL ÚNICO MEDIO QUE DOS CÓNYUGES PUEDEN USAR PARA CREAR Y MANTENER ENTRE SÍ PROXIMIDAD, COMPLICIDAD Y COMPRENSIÓN. Y para mantener en pie el matrimonio.

 Por comunicación no entiende solamente la verbal, aunque en general sea predominante, sino también la de los gestos, de la mímica del rostro, de la postura del cuerpo, del comportamiento, de las actitudes, el tono de voz....Muchas veces se usan palabras dulces o formalmente irreprensibles, pero algo, -una señal, un matiz, una inflexión de voz, una mirada- nos delata Y hace comprender el verdadero mensaje, aquello que se experimenta en verdad. .

La comunicación entre personas de diferente sexo debe ser constructiva, dado que, a mi entender, las respectivas naturalezas conducirían a la INCOMUNICABILIDAD, A LA INCOMPRENSIÓN.

Para ser CONSTRUCTIVA, la comunicación conyugal:

 

*   No debe acusar

*   No debe exigir.

*   No debe burlarse.

*   No debe dominar.

*   No debe guardar rencor.

*   No debe ser pedante, repetitiva.

 

 Debe estar abierta, disponible, dispuesta a cambiar de opinión; debe convertirse en lugar y medio para comprender mejor el universo del otro, tan diverso y lejano del propio.

Por tanto, la comunicación debe ser siempre NUEVA, nunca REPETITIVA o REDUNDANTE. No debe contener LAMENTACIONES o VICTIMISMOS, sino permitir al uno conocer la profunda intimidad del otro.

 

Debe hacer asumir sus propias responsabilidades a quien ofrece soluciones y también al que no las ofrece sino más bien las sufre pasivamente, salva siempre la disposición a la crítica. No debe lanzar nunca acusaciones contra el otro, no ha de estar nunca a la defensiva, sino arriesgarnos a aparecer tal como somos, expuestos a ser CRITICADOS, CASTIGADOS, MOFADOS, ULTRAJADOS. Nunca ha de inducir a venganzas o castigos, sino TRANQUILIZAR,  IMPULSAR A LA RECIPROCA ACEPTACIÓN Y AL CAMBIO, A LA TRANSFORMACIÓN en un camino de mutuo crecimiento psicológico y  espiritual.

 

No debe ser nunca DESLEAL o FALSA, sino VALEROSA y siempre ACTIVA, capaz de permitir una conciencia personal por parte de ambos cónyuges,

 

LOS PELIGROS DEL SILENCIO

 

 Poder comunicar al otro nuestras emociones, sentimientos, preocupaciones, miedos o problemas, forma parte integrante del matrimonio. ES ESENCIAL. En una relación de amor se debe tener la posibilidad de decir al otro quién somos. No se debe tener miedo de descubrirse. En el matrimonio podéis ser vosotros mismos sin ser rechazados por ello.

Los cónyuges inseguros, con poca estima de sí mismos, temerosos de ser rechazados, en general encuentran siempre coartadas, justificaciones para no hablar, para no comunicar lo que sienten. Ya que hemos visto que el creer que el otro os comprende sin que habléis, pertenece al reino de las ilusiones. El silencio, en general, NO ES BIEN VIVIDO EN EL MATRIMONIO. El hecho de que un cónyuge no hable o este constantemente en silencio, provoca en el otro un sentimiento de culpa. Puede ser vivido incluso como castigo.

 

Muchas personas se desesperan porque el cónyuge responde, sólo con monosílabos a su deseo de comunicación, de coparticipación de los problemas conyugales. El insistir en preguntar al otro que siente, qué le ocurre, no hace más que darle a éste último un gran poder, precisamente el de no responder. Un poder negativo de chantaje que, a la larga, acaba por frustrar gravemente al cónyuge que pretende desesperadamente hablar, COMUNICARSE. Al final cae sobre la relación un alto grado de incomunicabilidad recíproca que la asfixia.

Muchas veces el silencio es una MÁSCARA: oculta la incapacidad de comunicarse, de admitir que uno se ha equivocado, esconde las debilidades, el miedo de la realidad matrimonial, la irresponsabilidad..., etc. En ciertos matrimonios se llega a tener miedo de decir "TE QUIERO" porque no se quiere oír respondes CON UN SILENCIO ABSOLUTO.

 

 En cualquier caso conviene evitar el uso de palabras vacías o de frases sin sentido, dichas simplemente, por decir algo. No seáis superficiales. He conocido a parejas que estaban convencidas de que se comunicaban pero hablaban sólo de argumentos insignificantes o neutros dirigidos al mundo externo.

QUERER TENER SIEMPRE LA RAZÓN, NO ES COMUNICARSE. TAMPOCO ES COMUNICARSE, DAR ÓRDENES. Comunicarse significa; ACEPTACIÓN, PARIDAD DE DERECHOS Y DEBERES IGUALDAD COMPRENSIÓN,  LEALTAD, VERDAD.

 

Me gustaría hablar ahora un poco de la NO COMUNICACIÓN, especialmente de los motivos psicológicos y los prácticos, pero dada la longitud de esta plática, prefiero pasar directamente a hablar de

 

CONDICIONES PARA UNA BUENA COMUNICACIÓN.

 

Una comunicación auténtica, verdadera, sólo puede brotar si los cónyuges recorren un camino de crecimiento psicológico y espiritual. Difícilmente se comunicarán si no se aporta el matrimonio como cambio resignación .o conversión de la propia vida.

No existirá comunicación mientras uno se SIENTA VICTIMA.

No habrá comunicación mientras SE QUIERA HACER SIEMPRE Y SOLO JUSTICIA.

No habrá comunicación mientras se quiere cambiar AL CÓNYUGE SIN REPARAR EN UNO MISMO. .En las parejas casadas desde hace muchos años es difícil reavivar el sentido de COMPLICIDAD. Estos cónyuges no se viven como cómplices y sus discursos se ocupan siempre DE LOS HIJOS O DE LOS NIETOS, NUNCA DE , ELLOS MISMOS. En general, estos cónyuges se sienten a disgusto cuando se encuentran solos el uno con el otro mucho tiempo. Es como si no supieran hablar Pero se puede, pero es necesario que admitan consigo mismos que quieren empezar de nuevo.

 

 En lugar de entregarse a su pesimismo a ultranza, al victimismo, al llanto, o a un gélido mutismo, deben adecuarse a la realidad y aceptar o admitir su fracaso para poder afrontar con éxito el próximo futuro. Por otra parte, es mejor hablar de CAUSAS o PROBLEMAS que de CULPAS. Los cónyuges que deciden asumir la responsabilidad del cambio, de la conversión, se admiran de descubrir diversos, nuevos y por fln, cómplices. El pasado debe servir sólo para no repetir los mismos errores, después HAY QUE ABANDONARLO. Si se tiene delante, puede paralizar toda actividad.

Por consiguiente, se deben inventar cosas nuevas, nuevos intereses, viajar, participar en cursos y conferencias, visitar exposiciones, trabar nuevas amistades... de modo que se estimules viejos deseos, antiguos sueños abandonados o frustrados.

Pero para hacer esto hay que renunciar a los resentimientos, rencores y venganzas. No digo que HAYA QUE OLVIDARLOS, sino DESPRENDERSE DE ELL05, ABANDONARLOS.

Recordar litigios, conflictos y recíprocas mezquindades favorece sólo una ulterior tentativa de dominio, de querer imponerse al otro. En cambio ha de saberse renunciar IMPRORROGABLEMENTE!!

 

Por otra parte, cuando se sale de una larga relación de incomprensiones o malentendidos, ya no se tiene confianza en sí mismos ni en el cónyuge. En estos casos aconsejo, más bien, que hacer las acostumbradas promesas o buscar obsesivamente la causa de ciertos comportamientos, PASAR A LA ACCIÓN, ACTUAR, HACER ALGO. Los cónyuges lograrán acercarse de nuevo SÓLO SI CAMBIAN SUS RESPECTIVOS COMPORTAMIENTOS, NO SI CAMBIAN SÓLO LAS PALABRAS. Acciones y comportamientos positivos, leales, abiertos crearán un clima de auténtica comunicación.

Los modos de vivir la complicidad son muchos y diversos para cada individuo. El verdadero amor por el cónyuge consiste EN NO OBLIGARLO. A VIVIR LA COMPLICIDAD O LA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL DESDE NUESTRO PUNTO DE VISTA, sino en aceptar y apreciar AQUELLO QUE LE GUSTA AL CÓNYUGE.

El intercambio interpersonal no es un evento pasivo, sino fruto de un camino, de una serie de comunicaciones, de actividades. No se realiza si se espera que sea algún otro el que lo solicite. La buena comunicación es ACCIÓN.  Es una OPCIÓN. Es decidirse A DAR EL PRIMER PASO.

 Es acercarse al cónyuge y ENTRAR EN SU ESFERA DE INTERESES.

 La buena comunicación NO ES. EGOÍSMO. No se hace para uno mismo, sino que tiene en cuenta al otro. Nos ayuda a sentirnos comprendidos, aceptados, importantes, útiles.

 

Es pues necesario buscar lo QUE UNE, no lo QUE SEPARA. Hay que recordar cuáles fueron al principio, los elementos, las características del cónyuge que nos atrajeron, LOS LIBROS QUE SE LEÍAN JUNTOS, LAS PEÚCULAS, LAS CONVERSACIONES, LOS INTERESES COMPARTIDOS ANTES DE NACER LOS HIJOS, y hacer que vuelvan a convertirse en un PUENTE DE COMUNICACIÓN INTERPERSONAL. . Obviamente, esto no sirve de casi nada si ambos no están en un camino de CONSCIENCIA PSICOLÓGICA y ESPIRITUAL.

 

COMO Y QUÉ COMUNICARSE

 

 No hay recetas en tal sentido. Aconsejo SER ESPONTÁNEOS, SER AUTÉNTICOS  y  DECIR LA VERDAD DE MODO SENCILLO, LIMPIO. "SIENTAN" su corazón mientras se comunican con el cónyuge. Creo que es mas que suficiente.

 

Sean francos, no den vueltas en torno al problema, exprésense de modo honrado, humilde. TRATEN DE NO HABLAR CONDICIONADOS POR EL OTRO. DIGAN AQUELLO QUE PIENSAN, CUESTE LO QUE CUESTE. Y después ESPEREN.  El otro puede responder o comunicarse de formas distintas de la palabra CON GESTOS, con LA MÍMICA FACIAL, CON LA POSTURA DEL CUERPO, CON UNA MIRADA, UNA SONRISA, UN ABRAZO...  Acéptenlo TODO con naturalidad. No se detengan a analizar escrupulosamente las reacciones del otro. ARRUINARÁN la  COMUNICACIÓN !!. Limítense  a EXPRESARSE  A SI MISMOS.

 

CUÁNDO COMUNICARSE ?

 

 SIEMPRE !!!. No hay un momento privilegiado para hacerlo. Puede suceder que durante una conversación difícil, mientras se dicen cosas negativas, se siente dentro también algo positivo. Bien. NO LO GUABDEN EN SU INTERIOR!!, EXPRÉSENLO!!. NO hay mejor prueba de afecto o amor que una palabra dulce, una valoración, una expresión de respeto, mientras se está discutiendo. Es la mejor prueba de que en la relación existen todavía posibilidades de recuperación.. Si se comparte todo, los aspectos negativos se disipan cada vez más y entre ambos cónyuges viven un gran sentido de complicidad, ya no tienen miedo de descubrirse mutuamente, se sienten por fin y verdaderamente libres. Hay tantas y tantas formas de comunicare!!!

HAY OUE ESFORZARSE Y CONFIAR EN USTEDES MISMOS Y EN EL OTRO. Bien merece la pena!!

 

 

A MODO DE ÚLTIMOS CONSEJOS.

 

 

 Una de  la de las formas de comunicación que siempre es buena cuando los cónyuges no consiguen expresar sus sentimientos es exponerlos en una carta.

 

 Todo lo que se piensa del otro debe ser reflexionado y dicho después,  ADEMÁS DE COMPARTIDO. Cada vez estoy más convencido de que sI en un matrimonio no se logran compartir DOLOR, SUFRIMIENTOS DUDAS, DECEPCIONES y PERPLEJIDADES...,  tampoco se pueden compartir el amor la serenidad y la intimidad.

 A este propósito en un pacto de lealtad, desaconsejo usar tonos polémicos violencias o agresividad verbal o de comportamiento. Traten de decir TODO SIEMPRE  pero con calma y paciencia. Su mensaje llegará mejor al otro y servirá mas adecuadamente a tal fin. Es triste ver algunas parejas decirse la verdad usando tal agresividad y espíritu polémico, que acaban litigando por sentirse heridos, no por el contenido de las palabras, sino por el tono usado. (Es decir, las cosas se tienen que decir con CLARIDAD, pero también con CARIDAD).

 

No hay que jugar en el matrimonio, las palabras en una relación de amor tienen su peso, pueden tanto EXALTAR y HERIR, como DESTRUIR.

Procure nunca interrumpir al otro mientras está hablando o desahogándose. Esperen pacientemente su turno y después con calma digan todo lo que piensan CUESTE LO QUE CUESTE.

 Si no entienden un concepto pidan que se lo repita. Sean humildes en la relación; en caso contrario corren  el peligro de crear un clima de PODER,  COMPETICIÓN, de DESIGUALDAD y, por tanto de INCOMUNICABILIDAD

 

Deben saber claramente que desean del cónyuge que es lo que el otro a su vez desea de ustedes; cuales son sus valores y cuales los de su pareja. No crean que aclarar todo esto reste “poesía” al matrimonio. Al contrario, les dará SEGURIDAD y SENTIDO DE ESTABILIDAD. Las zonas de sombras, los misterios, las desilusiones, las idealizaciones, la falta de realismo... déjenlo para la fase del enamoramiento (por naturaleza fugaz y engañosa, aunque también útil...) pero ¿ahora? No olviden que están CASADOS – NO CAZADOS – y no se trata de estar enamorados, sino de AMARSE en plenitud.